Las Mujeres Immigrantes 2017-09-16T21:54:13+00:00

  Las Mujeres Immigrantes

El Centro de Recursos para Víctimas de los Finger Lakes, Inc. (VRC), Servicios Legales para Trabajadores Agrícolas (FLSNY), y El Instituto Internacional de Buffalo (IIB), tienen una relación tripartita bajo una beca del Departamento de Justicia (DOJ) para proveer servicios a las familias agrícolas que son víctimas de violencia doméstica, abuso sexual, maltrato de menores y acoso sexual. Estas tres agencias proveen un servicio bilingüe 24 horas al día, 7 días a la semana mediante la línea de emergencia (1-866-343-8808 o 1-800-456-1172), alcance en la comunidad, educación, prevención, apoyo en la comunidad, servicio bilingüe para víctimas (Español/Inglés), y asistencia en inmigración para las víctimas de estos crímenes.

Junto con estos servicios, el VRC provee asistencia a todas víctimas asegurando un intérprete, proveyendo apoyo en la comunidad y también otros servicios para las familias que han sufrido violencia doméstica, abuso sexual, acoso, y maltrato de menores.

Inmigrantes son aquellas personas que se mudaron a los Estados Unidos de otro país, y se consideran documentadas (teniendo documentos que comprueban su derecho de estar en los Estados Unidos legalmente) o indocumentadas (no tienen aquellos documentos).

Usted y sus hijos tienen el derecho de no ser maltratados, amenazados o perjudicados de ninguna forma sean documentados o no. Usted tiene el derecho de llamar a la policía en una emergencia, llamar al Centro de Recursos para Víctimas de los Finger Lakes, Inc. (si en crisis llama 1-866-343-8808) o a nuestra oficina a (315) 331-1171 x311. Si Usted habla un idioma que no sea inglés o español, puede llamar a la línea de emergencia de Violencia Doméstica y Sexual del Estado de New York a 1-800-942-6906, el cual ayuda la gente en más de 120 idiomas. Puede solicitar asistencia de los fondos para las víctimas por medio de La Junta de Compensación para Víctimas de Crimen del Estado de New York, solicitar Medicaid de emergencia y recibir tratamiento en una sala de emergencia en un hospital y solicitar una orden de protección para Usted y sus hijos.

 

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                   Una Misiva de una Sobreviviente

Cuando conocí al papa de mis dos niños el sabia que yo tenia una niña. El me acepto así y al principio me dijo que la querrá igual que a sus propios hijos. Pero al pasar el tiempo no fue así. A los dos años de vivir juntos nació mi segundo hijo. Fue un poco después del nacer que yo decidí traer a mi hija de mi país de origen para que viniera a vivir con nosotros. Cuando llegamos para reunirnos con mi pareja la situación cambio por completo. Todo lo que me hija hacia o decía le pareció mal a el. Mi pareja me quejaba casi constantemente que yo le daba más atención a mi hija que a el y nuestro hijo. 

Un día el estaba tomado y golpeo a mi hija enfrente de mi. En ese momento sentí tanta impotencia por no ser hombre y en ese momento darle unos golpes bien dados. Como era un imposible, lo que si hice fue llamar al numero 911. Fue la primera vez que tuve valor para llamar al 911 porque en otras ocasiones me había golpeado y nunca llame al 911 por el miedo que tenia.   El miedo que sentí venia de no poder hablar el idioma, de no ser legal en este país y por otras situaciones también. A los 5 minutos de haber llamado la policía, llego y después de unas preguntas lo arrestaron a el.

 Yo me quede sola con mi hija y con mi niño y estaba embarazada de nuevo y por si fuera poco, también estaba sin trabajo con la venta que se debía y sin dinero. Fue como un “shock” tremendo para mí. Después empecé a investigar teléfonos de ayuda para victimas de violencia domestica y por fin encontré un centro por mi área. Gracias a Dios me han ayudado muchísimo. Pasaron unos meses y nació mi segundo niño y ahora somos cuatros, mis dos niños, mi hija y yo. Me he acercado más a las cosas de Dios y me siento con Su ayuda divina y Sus bendiciones que estoy superando mi experiencia fea y dolorosa.

 

 

Si tú eres una victima maltratada no tengas miedo de pedir ayuda porque no estas sola(o) nadie debe aguantar maltratos físicos, ni sicológicos. Ayúdate para que puedas ayudar a otras victimas.

NO TENGAS MIEDO!

 

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Una Misiva de una Sobreviviente 

Cuando me case yo estaba convencida que había encontrado el hombre con el que iba a formar una familia y vivir el resto de mi vida con el.  Las primeras semanas éramos muy felices. Trabajábamos juntos en el campo también íbamos juntos de compras, todo prácticamente lo que hacíamos, lo hicimos juntos.

          Alrededor de un mes y medio de toda esta felicidad, mi pareja comenzó a hablarme con malas palabras. Paso más tiempo y su trato conmigo fue empeorando, el comenzó a darme empujones, patadas y cada vez los golpes eran mas frecuentes, tres o cuatro veces por semana. El decía que yo tenia la culpa de que el me pegaba.  Unos meses después quede embarazada y aun el sabiendo mi estado, el siguió maltratándome, golpeándome. Unas veces me golpeo con los puños y otras veces con la extensión eléctrica.

          Cuando nació nuestro hijo el me prometió que iba a cambiar pero solo una semana después volvió a golpearme. A veces llegaba del trabajo borracho, en ese estado se molestaba más todavía y entonces comenzaba de nuevo golpearme cuando el niño lloraba. Yo quería ir me de la casa pero no tenia donde ir y a pesar de que me trataba muy mal yo lo quería mucho.

          Cuando el bebe tenia ocho meses, empezó a crecerme el estomago y el me pregunto que si estaba embarazada. Yo no estaba segura, el me dijo que ya no quería mas hijos y también me dijo que si estabas embarazada otra vez, el bebe no era su hijo. Yo le decía que si, que si de pronto estaba embarazada de nuevo el era el padre del bebe.

          Alrededor de dos semanas después el estaba muy tomado, borracho y nuestro hijo comenzó a llorar. El se molesto mucho y comenzó a golpearme en el estomago y también en las piernas con la extensión eléctrica. Yo sentí que el me había lastimado el estomago y cuando el salio para afuera de la casa, tome a mi hijo en los brazos y me salí por una ventana. Llegue a casa se los vecinos y le dije que llamara la policía. El patrón de la finca me llevo a su casa, me quede dos días en su casa cuando empecé a sangrar.

Una amiga, trabajadora de la clínica donde me atendía, me vino a buscar para llevarme al hospital. En el hospital me dijeron que el bebe no estaba bien y que quizás lo iba a perder. Me llevaron por helicóptero a otro hospital más grande, estuve 5 días en ese hospital y el ultimo día perdí a mi bebe. Al otro día me dijeron que a mi esposo lo había arrestado.  Cuando salí del hospital me fui a un albergue. Allí me acerque a  
Dios y también a una iglesia. Ahí encontré la paz, el amor que por mucho tiempo no tuve.

          Ahora, gracias a Dios, estoy más tranquila y feliz con mi hijo. Me han ayudado mucho las trabajadoras del Centro de Recursos para las Victimas, incluso desde el primer día que me conocieron me trataron con respeto y me hicieron sentir segura. Me dieron mucho apoyo y amor algo que nunca me voy a olvidar y estoy muy agradecida.

Los pastores y hermanos de la iglesia también sido y sigan haciendo un gran ayuda y apoyo para mi y mi bebe.   Ahora pude regresar a trabajar y tener mi propio apartamento. Al final de todo me dado cuenta de que nadie tiene derecho de ponerle una mano encima de otro ser humano. Todas nos merecemos a tener un trato digno de respeto y amor. Por mi hijo soporte tanto daño porque yo quería que el creciera teniendo su padre cerca. Yo quiero decirle a todas las personas que están pasando por algo similar que lo denuncien, que todos tenemos derecho a la felicidad en un lugar seguro y lleno de paz.

 

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“Esta  es la historia tal vez de muchas mujeres que inicia con el noviazgo de la persona con la cual identificamos  y la vemos de una manera. Por amor creemos que esa persona es intachable pero para mí desgracia la verdadera personalidad de esta persona con quien compartí 8 años de mi vida reflejo su verdadera personalidad a los 8 días de casada, humillando, sobajando y minimizando todo aquello que yo podía hacer lastimando mi integridad tanto física como psicológica. Esta persona es el padre de mis hijos a los cuales trataba aparentemente bien para mi pero el des cargaba su violencia, su frustración conmigo. Me agredió físicamente en repentinas veces de las cuales nunca tuve valor de dejarlo por miedo y constantes amenazas. Esta persona me hizo creer a lo largo de nuestra unión que yo no era capaz de hacer algo bien hecho. Siempre me mantuvo amedrentada para que yo no lo dejara, tal vez porque el creo una necesidad de violentar a otra persona. Me violo en distinto ocasiones de los cuales me hizo pensar que yo era la culpable. Gracias a la VRC a lo largo de haber terminado esta relación he podido salir adelante. El compartir con Cindy me ha dado la pauta para poder descargar a sacar de mí esta problemática que me ha hecho una persona mejor y más fuerte.

Mi PERLITA, yo me he enfocado en buscar a dios a través de Cristo y en lecturas que he hecho de la Biblia me he dado cuenta del valor grande que tenemos como seres humanos y el Amor tan grande que Dios nos tiene al haber mandado su unigénito [su único hijo] para redimirnos de nuestros pecados y mi reflexión es la siguiente… Todos merecemos ser amados y respetados para poder crecer tanto espiritual como intelectualmente.

El Señor es mi ayudador, no temeré lo que me pueda hacer el hombre [Hebreos 13.6]

Recuerda amar es la clave para ser feliz.”